Tienes trabajo, personas a tu alrededor que te quieren, una vida que, vista desde fuera, está muy bien. Y precisamente por eso cuesta tanto hablar de esto: ¿cómo explicas que algo no encaja si todo está bien?
No tienes nombre para lo que sientes. No es tristeza exactamente, no es estrés, es más bien una especie de ruido de fondo que no se va. Una sensación de estar haciendo los movimientos correctos sin saber muy bien para qué.
Nota importante: Este artículo habla de un malestar existencial en personas que se desenvuelven con normalidad en su día a día. Si lo que sientes te impide llevar tu vida, o va acompañado de tristeza muy profunda o pensamientos de hacerse daño, lo que necesitas es apoyo psicológico profesional, no coaching.
Por qué pasa esto
Porque construiste una vida siguiendo el guión correcto. Estudiaste lo que tocaba, conseguiste el trabajo que tocaba, fuiste haciendo lo que se esperaba. Y en algún momento, sin que nadie te avisara, te diste cuenta de que ese guión no era tuyo.
Eso no significa que hayas hecho mal las cosas. Significa que nunca te detuviste a preguntarte qué querías tú, de verdad, al margen de lo que se supone que hay que querer.
Cuando llevas años haciendo lo correcto sin preguntarte si es lo tuyo, llega un momento en que la vida intenta corregir el rumbo.
Las señales más comunes
No siempre se siente como un gran vacío, a veces es más sutil. Estas son las que más escucho:
- Terminas el día sin saber muy bien para qué ha servido
- Haces las cosas bien pero sin ganas reales
- Sientes que estás viviendo en piloto automático
- Algo te dice que podría haber algo más, pero no sabes qué
- Te cuesta responder a la pregunta "¿qué quieres?"
- Tienes todo en orden y aun así no te sientes del todo bien
Si te reconoces en varias de estas, no es que haya nada malo en ti, simplemente estás desorientado/a. Y eso tiene solución.
Lo que no es
Antes de seguir, vale la pena aclarar lo que esta sensación normalmente no es.
No es depresión (aunque puede coexistir con ella). La depresión afecta a la capacidad de seguir adelante, de sentir placer en general. Lo que describo aquí es más específico: renir bien hacia fuera pero con falta de dirección interior.
No es ingratitud. Sentir que algo falta no significa que no valores lo que tienes. Las dos cosas pueden ser verdad a la vez.
No es una crisis de mediana edad. Le pasa a personas de rangos de edad muy distintos, desde los 20 a los 70. No tiene que ver con la edad. Tiene que ver con el momento en que te paras a mirar hacia dentro.
Qué hay detrás de esa sensación
En casi todos los casos que acompaño, hay una misma raíz: no saber qué te importa realmente. No en abstracto, no en plan filosófico. De forma concreta y personal: qué tipo de vida quieres tener, qué quieres construir, qué clase de persona quieres ser.
Eso no se aprende en el colegio ni suele hablarse en casa. Como nadie te enseña a preguntártelo, llegas a una cierta edad con una vida construida que es correcta pero que no terminas de sentirte tuya.
Por dónde se empieza a salir
Reconocer que la sensación es válida, no ignorarla ni convencerte de que "no tienes motivos para quejarte". El malestar te da información sobre tu situación, no es una queja.
Separar el ruido de la señal. No todo lo que sientes en un mal día es profundo, pero si hay algo que persiste merece tu atención.
Hacerte las preguntas que no te has hecho. No "¿qué debería querer?" sino "¿qué quiero yo?". Es una pregunta difícil porque cuesta econtrar la respuesta y además te obliga a responsabilizarse de lo aprendido.
Tener un espacio para hacerlo. Sin juicios, sin prisas, sin que nadie te diga lo que tienes que sentir o hacer. Eso es exactamente lo que el coaching puede ofrecer.
Yo pasé varios años con esa sensación antes de entender qué era. Cuando por fin me la tomé en serio y trabajé en ello, cambió todo: no las circunstancias de mi vida, sino la relación que tenía con ella.
Preguntas frecuentes
¿Es normal sentir que tu vida no tiene sentido aunque todo vaya bien?
Sí, es más común de lo que parece. Vivir una vida correcta en papel no garantiza sensación de sentido. El sentido viene de vivir de acuerdo con lo que realmente te importa, y eso requiere conocerse y elegir conscientemente.
¿Cuándo esta sensación necesita atención psicológica?
Cuando va acompañada de incapacidad para funcionar en el día a día, tristeza persistente profunda o pensamientos de hacerse daño. En ese caso, lo indicado es consultar con un profesional de salud mental. El coaching es para personas que funcionan bien pero buscan más claridad y dirección.
¿Qué diferencia hay entre sentido y felicidad?
La felicidad es un estado emocional, variable y pasajero. El sentido es algo más estable: la sensación de que lo que haces y cómo vives está alineado con lo que te importa. Puedes encontrar el sentido en momentos difíciles y puedes no encontrarlo en momentos cómodos. Por eso, tener todo bien no garantiza tener sentido.
¿Te reconoces en esto?
Hablamos 30 minutos. Sin compromiso. Te cuento cómo trabajo y vemos juntos si tiene sentido para ti.
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